El Banco de Alimentos de Girona alerta de que las «nuevas pobrezas» ya afectan a miles de familias gerundenses y reclama una respuesta estructural

La entidad atendió a 27.021 personas durante el 2025, distribuyó más de dos millones de kilos de alimentos y reclama abordar las causas de la vulnerabilidad más allá de la emergencia alimentaria.

Girona, 20 de julio de 2026

El Banco de Alimentos de las Comarcas de Girona alerta de que la pobreza ha cambiado de rostro y que las «nuevas pobrezas» se están consolidando como una realidad estructural en el país. Personas con trabajo que no llegan a fin de mes, familias ahogadas por el coste de la vivienda, personas mayores que viven solas, jóvenes en situación de precariedad o personas sin hogar forman parte, cada vez más, de los perfiles que necesitan apoyo alimentario. Éste es uno de los principales mensajes que recoge la  Memoria 2025, presentada hoy por la fundación, que durante el último año apoyó a 27.021 personas a través de 89 entidades sociales de las comarcas gerundenses y gestionó 2.021.043 kilos de alimentos.

El Banco advierte que la pobreza actual ya no puede entenderse únicamente como una carencia de ingresos. El encarecimiento de los alimentos, la dificultad para acceder a una vivienda digna, la precariedad laboral, la salud mental, la soledad o la exclusión social están configurando nuevas situaciones de vulnerabilidad que afectan a un número creciente de personas. La entidad recuerda que casi la mitad de la población catalana afirma tener dificultades para llegar a fin de mes y que una de cada cuatro personas se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social.

«La pobreza alimentaria es sólo la punta del iceberg. Detrás hay problemas mucho más profundos que requieren una respuesta conjunta de las administraciones, las entidades sociales y toda la sociedad», afirma la presidenta del Banc dels Aliments de
Girona, Carme Casacuberta.

En la misma línea, el director ejecutivo, Albert Riera, asegura que «el Banc dels Aliments ha iniciado una nueva etapa para dejar de ser únicamente un distribuidor de alimentos y convertirse en una organización capaz de prevenir, sensibilizar e incidir
sobre las causas de la pobreza».

Dos millones de kilos de alimentos para garantizar una digna alimentación.

Durante el 2025, el Banc dels Aliments de Girona gestionó más de dos millones de kilos de alimentos, con un valor estimado superior a los 6,4 millones de euros. La mayor parte de los alimentos provienen del aprovechamiento alimentario, las donaciones de empresas agroalimentarias, la recuperación de mermas de los supermercados y las compras directas que la entidad ha tenido que incrementar para garantizar una cesta básica equilibrada.

Las mermas recuperadas de los supermercados alcanzaron un máximo histórico con 597.584 kilos, mientras que las 103 empresas agroalimentarias colaboradoras vhan aportado 565.753 kilos de alimentos. También se recuperaron más de 302.000
kilos de fruta y verdura
procedentes de los programas FEGA-SERMA. En cuanto a los productos distribuidos, la fruta representa el principal volumen de los alimentos entregados, seguida de la leche, verduras, yogures, pasta, aceite, huevos, legumbres y arroz, consolidando la apuesta del Banco para garantizar una alimentación saludable y equilibrada.

Del reparto a la transformación social.

La Memoria refleja también el cambio de modelo que está impulsando la fundación. El 2025 ha sido el año de la renovación de la identidad corporativa, de la nueva web, de los nuevos canales de comunicación y de la consolidación del proyecto Bon Profit!, una iniciativa que quiere reducir el desperdicio alimentario y promover hábitos de consumo responsables a través de campañas de sensibilización, escuelas, redes sociales y actividades educativas.

Esta transformación convive con las grandes campañas solidarias de la entidad. El  Gran Recapte 2025 permitió recoger más de 153.000 kilos de alimentos, estabilizando las cifras después de unos años de descenso, y movilizó a miles de voluntarios, empresas, centros educativos e instituciones de todo el territorio. Actualmente, el Banc dels Aliments cuenta con 79 voluntarios estables, colabora con 89 entidades sociales, trabaja con 103 empresas agroalimentarias y 9 cadenas de distribución, configurando una de las redes de solidaridad más importantes de las comarcas gerundenses.

El Banc dels Aliments concluye que la lucha contra la pobreza alimentaria no puede limitarse a repartir alimentos. Por este motivo, hace un llamamiento a reforzar las políticas públicas, el compromiso empresarial y la implicación ciudadana para dar respuesta a unas nuevas formas de vulnerabilidad que, lejos de ser coyunturales, amenazan con cronificarse.