La colaboración de empresas que donan excedentes es esencial para evitar el desperdicio.
Campañas de recogida popular, como el Gran Recapte, son clave para obtener productos básicos.
Donaciones de productos por parte de la industria alimentaria, como supermercados, distribuidores y productores.
Sin estas aportaciones, el Banc dels Aliments no podría cubrir las necesidades constantes de miles de familias. La solidaridad de la sociedad hace posible una distribución justa y continuada.
Gracias a estas donaciones, el Banco de Alimentos puede luchar contra el hambre y el desperdicio de alimentos.
A través de diversos programas, recuperamos alimentos en diferentes fases de los procesos de producción, distribución y consumo, asegurando siempre su seguridad alimentaria.